Cada vez es más ampliamente aceptado que las formas, el espacio y, en general, el diseño del mismo influyen en el estado de ánimo de las personas, que la retroalimentación entre los seres vivos y el entorno es un proceso constante en el que podemos intervenir sumando experiencias milenarias al progreso actual.
Nada de esto lo hemos inventado. Son cada vez más los estudios científicos que lo demuestran y más las disciplinas energéticas que aportan un nuevo enfoque en el diseño de nuestros lugares de trabajo, ocio y descanso.
Por ello, como cada año queremos presentarse el curso de formación que aportará una visión especial del uso del espacio: |